José MARÍA
RoSA

Los Reinos de Indias

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CONSEJO SUPREMO DE INDIAS

Consejo de Castilla.

Los primeros Consejos Reales fueron "comisiones permanentes" de las Cortes que aconsejaban o controlaban los actos de los reyes al entrar en receso el cuerpo deliberativo. En el siglo xiv se estabiliza el Consejo de Castilla de doce vocales, cuatro por cada uno de los tres brazos de las Cortes (nobles, eclesiásticos y ciudades libres). La preponderancia que adquirirá el rey sobre las Cortes, hará que el monarca y no ellas, designe a los consejeros. Los Reyes Católicos compondrán el Consejo con un presidente y doce vocales (nueve entre letrados y clérigos, y tres "caballeros de capa y espada"), con jurisdicción en todos los reinos de Europa.

El Consejo de Castilla usaba el sello real y sus actos eran válidos como si emanaran del monarca. Intervenía en los nombramientos administrativos, la alzada suprema en los pleitos, la legislación, los reglamentos, y tenía superintendencia sobre los demás Consejos especializados que había en España (de Guerra, de Hacienda, las Audiencias y Chancillerías, etc.).

Como gobernaba la totalidad de los dominios españoles, excepto las Indias, acabará por suprimir en tiempos de Felipe II el aditamento de Castilla y llamarse Consejo Real.

Las Cortes. Aunque ya no tuvieron importancia en el siglo XVI, debemos dar una referencia de esta institución del derecho político español, ya que de ella emanó el Consejo de Castilla. Formadas por tres brazos o estamentos (nobles, eclesiásticos y "procuradores" de las ciudades libres) las Cortes eran convocadas principalmente para votar pechos e servicios, recibir el juramento al nuevo monarca y reglar el orden de sucesión. Desde el siglo XII se convocaron regularmente en León y Castilla hasta el XVII en que perdieron sus antiguos privilegios.

En Aragón y Cataluña existieron instituciones semejantes: las Generalidades. Con más atribuciones que las Cortes leo-castellanas, la Generalidad aragonesa podía presentar greuges o agravios contra los actos del rey o los funcionarios reales, y designar un funcionario —el justicia mayor— encargado de velar, aun contra el mismo rey, por sus resoluciones.

El "Plenum" de Indias (1509).

La reina Isabel manejó los asuntos relacionados con el descubrimiento por uno de sus secretarios, el obispo de Burgos Juan Rodríguez Fonseca, sin participación del Consejo de Castilla. Había sido una empresa privada de la reina, y por lo tanto no tenía intervención el Estado.

Pero a la muerte de Isabel, su esposo Fernando como regente de Castilla, nombrará en 1509 a Fonseca vocal del Consejo de Castilla encargándole entender, exclusivamente, en los negocios del Nuevo Mundo. La complejidad de ellos, y el hecho de haber perdido Fonseca valimiento ante el cardenal Cisneros, regente de España poco después, obligará a formarse dentro del Consejo de Castilla una comisión encargada especialmente de Indias: el Plenum Consilium Indiarum.

En 1517 muere Cisneros y adviene el futuro Carlos V como regente de su madre Juana la loca (pero con título de rey de España); Fonseca vuelve a entender en los asuntos indianos encargándole la presidencia del Plenum. En 1522 lo reemplaza el dominico Jerónimo de Loayza.

Fundación del Consejo de Indias (1524).

Dos años más tarde —1524—, por sugestión de Loayza, Carlos V separa el Plenum del Consejo de Castilla constituyéndolo en Consejo Supremo de Indias.

Está compuesto, en esa época, por un presidente (Loayza), cinco ministros y un fiscal, todos letrados o clérigos, sin caballeros de "capa y espada", que acompaña a Carlos V, Felipe II y Felipe III en los distintos asientos de la corte: Toledo, Madrid, Valladolid. En 1609 se quedará definitivamente, como los demás Consejos Reales, en Madrid fijada como capital del reino.

Por real ordenanza de Felipe II de 1571 el número de consejeros se aumenta a doce (como el de Castilla, ya entonces llamado Real). Al igual de éste admitirá legos, nobles o militares, con el nombre de "caballeros de capa y espada", cuyo número no podría pasar de cuatro.

Dependen del Consejo como oficiales salariados: un gran canciller custodio del sello real, dos secretarios (de Justicia, y Gobierno), un cronista encargado de recopilar las crónicas e historia de Indias, un cosmógrafo que velaba por las buenas cartas geográficas, un matemático para las mediciones de los grados, un contador responsable de la hacienda, un agente del patronato (con residencia en Roma y encargado de las relaciones con el Pontífice emergentes del patronato), etc.

Caballeros de capa y espada se llamaba a los consejeros que no eran letrados ni clérigos. Originariamente habían sido nobles cuando el Consejo de Castilla era una diputación permanente de los tres brazos de las Cortes; la costumbre mantuvo esta denominación a los legos que integraban, como hombres de buen sentido, un tribunal. Las leyes indianas establecían que en las Audiencias hubiera oidores "de capa y espada" junto a los letrados.

Los oficiales salariados no integraban el Consejo, y su número varió según el tiempo y las exigencias.

Los consejeros de Indias.

Deberían ser "personas aprobadas en costumbres y limpieza de linaje, temerosos de Dios y escogidos en letras o prudencia" (ley 8^, tít. 2?, de la Recopilación de Indias). Los cargos de consejeros, como también los oficios salariados, eran vitalicios y no pudieron comprarse como ocurriría en casi todos los cargos burocráticos y militares españoles. Generalmente se proveían con quienes hubiesen desempeñado magistraturas en Indias o dignidades en la Iglesia indiana. Eran la culminación de una carrera administrativa o religiosa.

Jurisdicción y competencia.

El Consejo tiene jurisdicción en todas las Indias (que además de América española comprende Filipinas y las islas de Oceanía). En política y justicia su competencia es exclusiva; no así en guerra y hacienda, que la compartía con los organismos similares del imperio español.

En política dicta la legislación en forma de reales ordenanzas, y las reglamentaciones que reciben el nombre de decretos reales. Propone a los magistrados civiles cuyo nombramiento corresponde al monarca (consejeros de Indias, virreyes, oidores, capitanes generales, gobernadores, etc.), los vigila por medio de visitadores y sumaria por pesquisidores; evacua sus consultas; tiene superintendencia sobre la Casa de Contratación; ejerce el patronato "presentando" a Roma los arzobispos, obispos y superiores de las Órdenes; crea nuevas diócesis, vigila el cumplimiento del "vicepatronato" conferido a los magistrados residentes en Indias (nombramiento de canónigos de los cabildos eclesiásticos, curas párrocos, autoridades locales de las Órdenes, provisión de beneficios, etc.); da el "pase" a las bulas, breves y rescriptos papales, sin cuyo requisito no pueden cumplirse. Un funcionario del Consejo reside en Roma a estos efectos (el agente para las Indias).

En justicia entiende en los recursos extraordinarios contra las sentencias de las Audiencias ("segunda suplicación", y más tarde "nulidad e injusticia notoria"), y en grado de apelación en los recursos de fuerza contra las decisiones eclesiásticas en las cuestiones regidas por la ley canónica. Ordena la instrucción de los sumarios de residencia y falla en plenario sobre ellos.

En hacienda y guerra la coordinación del imperio exigió "consejos mixtos". La Junta de Real Hacienda para Indias, que establecía el régimen tributario y vigilaba la recaudación y custodia de las rentas, está formada en partes iguales por vocales del Consejo español de Real Hacienda y ministros del de Indias. De la misma manera la Junta de Guerra para Indias se integra, también por partes iguales, con vocales del Consejo de Guerra español y consejeros de Indias.

Decadencia.

La época de mayor esplendor del Consejo fue el siglo XVII, en cuyo transcurso votó (1680) la Recopilación de Indias, que codificaba y depuraba la legislación de casi dos siglos. El siglo XVIII fue de decadencia: después del tratado de Utrecht (1713) y advenimiento de la dinastía Borbón perdería sus atribuciones políticas más importantes, que pasaron a los ministros del rey. En 1810 es apenas un fantasma de lo que había sido.


 

02/12/2011

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27/12/2011