Templos

Parque Avellaneda

 

Nuestra Señora de Luján Porteño
Avda Francisco Bilbao 3474
Parroquia Nro: 44

Erección canónica: 12-10-1928

Tel/Fax: 4612-6710

 

La Parroquia de Nuestra Sra. De Luján Porteña
Es réplica en tamaño y estilo del primer santuario que existió en Luján.
Es una construcción totalmente blanca,
Termina en un campanario con tejas rojas que hace contraste con el color de las mayólicas de la cúpula posterior.
Junto al templo está ubicada la casa parroquial que también es reproducción del santuario original.
Sobre esta edificación de estilo neocolonial se encuentra el Colegio que no guarda ninguna similitud con el estilo.

Es una réplica del templo de Luján, demolido en 1730, anterior al actual. Posee una ventana del siglo XVIII originaria de aquel. Su interior cuenta con altares e imágenes de la iglesia de San Nicolás de Bari, hasta 1934 emplazada en Av. Corrientes y Av. 9 de Julio.

La Virgen de Luján
Está ubicada en un camarín que es giratorio.
Este templo posee una ventana y reja traídas especialmente de Luján y que eran parte del antiguo santuario.
Se calcula que estas piezas tienen una antigüedad de alrededor de 250 años.


Virgen de los
Desamparados


José E. Rodó 4203

Parroquia Nro: 146

Erección canónica: 17-03-1963

Tel/Fax: 4671-1255



Santos Sabino y Bonifacio

Primera Junta 4095

Parroquia Nro: 106


Erección canónica: 25-07-1938

En el barrio de Parque Avellaneda de la Capital Federal se yergue, orgullosa, la torre del templo parroquial de Santos Sabino y Bonifacio, inaugurado el 4 de mayo de 1940, un año después de haberse enterrado su piedra fundamental. "Es que antes se hacían de otra manera las cosas en Argentina (dice el presbítero Julio Triviño su párroco desde 1978, con 83 vigorosos años). Antes, cuando estaba ya la plata, se comenzaba una obra y se la terminaba a como dé lugar en apenas un año o un poco más: se ponía todo el empeño y se contrataba más gente".
El templo está bajo la advocación de san Sabino (obispo de Espoleto, Italia, de milagrosas curaciones de la vista) y de san Bonifacio (un mártir romano que cambió su vida licenciosa por el apostolado de Cristo).

Sabino                 Bonifacio

En 1590, habían sido designados patronos menores de la ciudad por una resolución del Cabildo, ante una plaga de hormigas que destruían los sembrados y había conmovido hondamente la economía agraria de la entonces todavía aldea: "Ante tal plaga de hormigas y de ratones, que se comían la cosecha de granos y los cueros que se exportaban desde el puerto, el pueblo -como lo hacían todos los colonizados por españoles- pidió la designación protectora de santos patronos; es así que por insaculación aparece san Sabino (desconocido por los criollos de aquel entonces), luego san Bonifacio (menos aún) y finalmente san Martín de Porres que queda como titular de la ciudad y los otros dos, como vicepatronos", cuenta el padre Triviño.
La Virgencita de la carta
En uno de los altares laterales de madera labrada (entrando, a la izquierda) se encuentra entronizada la bella imagen de Nostra Signora della Lettera (Nuestra Señora de la Carta) a quienes los devotos -como una forma de orarle- le escriben cartitas con sus necesidades y pensamientos.
Una antigua tradición que se remonta a la época de san Pablo, dice que los pobladores de Mesina invitaron al apóstol para escuchar de él el mensaje de la Salvación, dando origen a la primera comunidad cristiana de Sicilia. Enterados los pobladores que la Santísima Virgen aún vivía, mandaron una embajada solicitando por escrito su amparo y patrocinio. La Virgen María habría contestado con otra carta, donde los bendecía y prometía sus oraciones. Desde aquel entonces veneran a la Madre de Dios bajo el título de Vergine della Lettera.
La carta escrita de puño y letra por la Virgen se perdió, o bien durante las persecuciones del imperio romano, o bien cuando los sarracenos ocuparon Mesina. Un gran terremoto en 1908, arrasó con toda construcción en la ciudad y muchas tradiciones y costumbres se perdieron por aquel entonces, pero la de la Virgen de la Carta sigue en pie.
Se dice que copias de aquella carta de la Virgen fueron distribuidas entre las comunidades cristianas de la época: en 1716 llegó a Mesina el portador de una traducción escrita en árabe; aunque no era igual a las copias existentes en la región, maestros y doctores de la Iglesia y numerosos papas coincidieron en que resaltaba un mismo estilo de redacción que el asignado a la Virgen.
En la catedral italiana donde se venera la antigua imagen, hubo gran fiesta cuando Pío XII, el 13 de agosto de 1947, la elevó al rango de basílica y finalmente cuando Juan XXIII, el 28 de mayo de 1958 (al cumplirse los 50 años del terremoto de 1908), recordó a los mesineses la protección de la Virgen de la Carta en aquel terrible desastre.
También es conocida la devoción en Nicosia, Catania, Palermo, Palma de Varia y en la mismísima Roma desde 1502, siendo coronada Reina y Señora del Pueblo el 2 de mayo de 1717 por Clemente XI. En los albores del siglo XX los inmigrantes italianos traen la devoción al país, teniendo su fiesta litúrgica el 11 de noviembre y la fiesta externa el segundo domingo de noviembre, cuando se la festeja con cultos especiales y una romería por el barrio.

Las estampitas de la Señora de la Carta no tienen ningún rezo en especial: la oración la debe componer el devoto que ve a la Madre de Dios como su verdadera Mamá, a quien filialmente escribirá una carta con la acción de gracias o el pedido, por más difícil que sea, traída personalmente o remitida por correo de esta manera:
Señora de la Carta y de la Buena Noticia
Calle Primera Junta 4083,
Parroquia de Santos Sabino y Bonifacio,
(C1407HTI) Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Las intenciones de estas cartas son ofrecidas en el Grupo de Oración Carismática y en la santa misa de todos los segundos domingos de cada mes, cuando se recuerda especialmente a Nostra Signora della Lettera. 


Nuestra Señora de los Remedios

Francisco Bilbao 4310
Parroquia Nro: 89
Erección canónica: 25-07-1934

Tel: 4682-2611
Fax: 4635-7760

SOLEMNE BENDICIÓN E INAUGURACIÓN

La bendición e inauguración del monumento fue un grato acontecimiento para el barrio la parroquia. La tarde del domingo 20 de noviembre de ese año 1971, celebración de la fiesta de Nuestra Señora de los Remedios, con la histórica imagen de la Virgen en andas, los feligreses de la Parroquia, los alumnos del Colegio y sus familias, los scouts, y la gente del barrio se reunieron junto al monumento en el Parque Avellaneda.

“Presidía la celebración el obispo del Neuquén, monseñor Jaime De Nevares, salesiano. Sol radiante a eso de las 17 de la tarde. Cantos, oraciones, alegría, bendición del monumento por el obispo. Al rociar con el agua bendita el monumento, algo insólito vieron nuestros ojos; gruesas gotas de agua, espaciadas, descendieron del ciclo sobre tan sólo la superficie de seis por seis metros del monumento, a plena luz solar, dejándonos boquiabiertos. Algunos atinaron a hacer clic en sus máquinas fotográficas para testimoniar el hecho, comentó un testigo.

El obispo, al dirigir la palabra a la concurrencia, se refirió también a esta agua llovida del cielo que acompañó su bendición. Plenificada con la luz de la fe y con la alegría en los corazones, y resplandeciente el sol en el verde de los árboles y del pasto campero, retornan todos, en popular procesión entre cantares, al barrio e iglesia parroquial, frente a la cual concluyó la celebración, tras colocar en su hornacina del templo la célebre y querida imagen, desde donde María de los Remedios sigue bendiciendo a la gente de su barrio.

LA DEVOCIÓN A LA VIRGEN DE LOS REMEDIOS CONTINÚA CRECIENDO

SOLIDARIDAD Y FIESTA EN EL BARRIO PARQUE AVELLANEDA

Desde su sencilla y humilde iglesia parroquial, la Virgen de los Remedios sigue dispensando sus cuidados, sus gracias y favores a los vecinos del barrio que la tienen por patrona y a cuantos a ella acuden. Desde las primeras salidas o procesiones de su histórica imagen por el naciente barrio de unas pocas gentes y calles de tierra, como recuerdan el padre Jesús Luis Menéndez sdb. y los primeros pobladores, testigos de tantas cosas de aquel tiempo y lugar, hasta las actuales Fiestas Patronales con novenas y misas en las casas, rezo del santo rosario.


Parroquia Madre de Dios
Escalada 2350
Parroquia Nro: 99
Erección canónica: 28-06-1935
Tel: 4683-7723
Fax: 4683-7270


Parroquia Santa María Goretti
Escalada 1150
Parroquia Nro: 126
Erección canónica: 08-11-1950
Tel/Fax: 4683-8323

Un siglo atrás moría María Goretti una chica de casi 12 años que fue asesinada por un vecino. Con el correr del tiempo, se convirtió en la santa más joven del culto católico romano, para Juan Pablo II es un ejemplo para los chicos del Siglo XXI.

Luigi Goretti ya no sabía cómo mantener a sus cuatro hijos; el pueblito de Corinaldo, en Italia, sólo era pródigo en pobres.

Luego de consultarlo con su mujer, Assunta, deciden probar suerte en otra zona de la península. Así los Goretti rumbean pan Feniere di Conca, donde el conde Mazzolen necesitaba brazos que arasen sus vastos campos. Corría 1895, y en el carromato de la familia, se acomodaban Luigi, Assunta y sus cuatro hijos. La más chica, María, reza mientras viajan: está a punto de tomar la Primera Comunión y es una chica madura para sus cinco años. En los pagos del conde, Luigi encuentra trabajo pero también una enfermedad. Al año muere. María su preferida, no deja de arrodillarse frente a la verja de un cementerio ni un solo día, rezando por su papá. Pasa el tiempo y la escasez sigue azotando a los Goretti, pero María no deja de ser la alegría del hogar. Alessandro Serenelli, un vecino de 20 años que está prendado de la belleza de la niña, intenta seducirla una y otra vez. María, comprometida con Dios, rehuye con gentileza las propuestas del muchacho. El 5 de julio de 1902, luego de recibir la enésima negativa —“Es un pecado, Dios no permite hacer eso”, le decía la niña—, el vecino enloquece: le inflinge a su amor imposible 14 puñaladas mortales. María agoniza 20 horas, y tiene tiempo de perdonar a su asesino antes de suspirar por última vez. Desde entonces, en toda Italia se suceden los relatos de sanaciones milagrosas atribuidas a la santa niña, muerta al os 11 años y 9 meses. Medio siglo más tarde, en junio de 195O, el papa Pío XII santifica a la pequeña María.
Cuando el Papa  Pio XII , canonizó a María,, se encontraba presente Alessandro  Serenelli , quien la apuñaló.


Iglesia Cristiana Evangélica
White 1560


Iglesia Evangélica Bautista de Vélez Sarsfield
Av. Directorio 3245


Iglesia de Dios Cristo Yuvindó
Av. J. B. De Lasalle 1970

Capilla de Nuestra Señora de las Flores

Patrona de la Fiesta Nacional de la Flor de Escobar

Gral. Eugenio Garzón 3975. Piedra fundamental colocada el 29-12-1957. Bendecida el 17/13/1960. Altar consagrado el 20-121960.
Diseñada por los Arquitecto Carlos Sabaté y Felipe Solari. Ambos integraron el equipo del Arquitecto Caveri que construyó Nuestra Sra. de Fátima de Martínez.

Las imágenes son tallas en madera del tallista Leo Moroder. Moroder nació en 1899 en el Tirol del sur (Italia). Perteneciente a una familia de tradición artística y católica practicante, comenzó a estudiar a los 14 años. En 1924 se estableció en la Argentina, donde trabajó ininterrumpidamente hasta su muerte, el 15 de junio de 1982.
Sus obras están distribuidas por iglesias, conventos, colecciones particulares de todo el país y del extranjero, entre las cuales se encuentran las esculturas en madera que embellecen la catedral de La Plata. Ver algunas de sus obras. Fallecido en 1982, a 22 años de su muerte, su hija donó una escultura de la beata platense Sor María Ludovica.


Milagro de la Virgen de las Flores

 Declinaba el día en una tarde solitaria, cuando una joven señora de Brá, Egidia Mathis, de regreso a su hogar en la ciudad, para acodar el camino o para saludar la Imagen de Maria, se interno por un sendero que atravesaba los matorrales. Y de improviso, dos bandoleros la siguen con intenciones siniestras, aprovechándose de la soledad del lugar, por la crudeza invernal del 29 de diciembre de 1336 fecha del episodio. Al verse en tan peligrosa situación asaltada por aquellos hombres malhechores, la honesta joven corre hacia la pila de la Virgen y busca en ella su salvación, se postra ante la bendita Imagen, suplicando a Maria con lágrimas del corazón que la proteja y sirva de Madre. Y apenas terminada su plegaria llena de congoja, le sobreviene un frío o temblor y cae desmayada. Fue en ese momento cuando cuándo la Virgen Madre acudió solícita en su ayuda.

Egidia oye una voz suave que la llama, abre los ojos atemorizados y ante ella se encuentra con la noble figura de una genial Matrona, que amablemente le tiende la mano y la reanima, los malhechores habían huido espantados ante la celestial aparición. Y Egidia al comprender que era la Virgen quien la había defendido en forma tan inesperada y portentosa, alza los brazos en acto de acción de gracias hacia la misteriosa protectora que le había dejado el corazón lleno de gozo.

No había salido todavía Egidia de la sorpresa de ser milagrosamente liberada, cuando sobrevino otra no menor para aumentar su asombro. Los ciruelos silvestres que rodeaban y crecían junto a la pila de la bendita Imagen de la Virgen, los vio florecidos como en plena primavera, contrastando con los otros ciruelos tan abundantes en el matorral los cuales, a pesar de ser de la misma especie, aparecían secos, debido naturalmente al invierno.

Pocas apariciones de la Santísima Virgen gozan de pruebas tan manifiestas como la que tuvo lugar en Brá. El fenómeno de la florescencia ininterrumpida de los ciruelos silvestres adosados a la pila de la Imagen bendita, aún en pleno invierno. Este fenómeno singular que viene aconteciendo año por año desde diciembre de 1336 constituye una prueba terminante de la veracidad del relato de Egidia, cuando la virgen la salvo milagrosamente de sus enemigos.

Hace 662 años consecutivos, durante los cuales María Santísima hace florecer milagrosamente las humildes plantas todos los inviernos desde el año 1335 hasta nuestros días.

Los moradores de Brá reconocieron el milagro y llamaron a la Santa Señora del Cielo: “Virgen de las flores.

También en Buenos Aires se venera a la gran Madre de Dios bajo la advocación de Virgen de las flores precisamente en: Gral. Eugenio Garzón y Lacarra, en la capilla de las Hnas. Misioneras de la Caridad, obra de Don Orione.

La Cofradía de Nuestra Señora de las flores, los invita a sus reuniones de oración y formación, los últimos sábados de cada mes a las 17:00

Es tu madre la que te espera.

Conjunto de diez imágenes que permiten apreciar algunos detalles del Interior de la Capilla


Dos fotos en donde pueden verse al Arquitecto Carlos Sabaté (de rojo) y al Dr. Arias Divito,
presidente de la Comisión de Estudios Históricos del barrio.


 
04/07/2009 www.gifar.com.ar 19/12/2013